Ritos y Costumbres

La Pachamama y la Apacheta

En primer término para abrir el tema "pachamama", tenemos que referirnos al vocablo PACHA, que en aymara significa simultáneamente espacio y tiempo, en íntima asociación. Resulta provechoso repasar la gramática y el vocabulario de Bertonio para bucear semánticamente los alcances del vocablo PACHA como sustantivo de tiempo. En cuanto a los ciclos, la catástrofe de cierre final, equivale a Pachakuti, revolverse el mundo. Pachak'ajti amanecer, Pachak'ajta al amanecer. Pacha Illkhuti, mostrarse raro el cielo. Autipacha, tiempo de hambre o invierno. Juypipacha, temporada de heladas. Thayapacha, época de frío. Lupipacha, verano. Jallupacha, estación lluviosa de verano. Wallupacha, tiempo antiguo. Nayrapacha, antiguamente. Chamajpacha, época oscura, correspondiente al primer ciclo de creación. Wallupacha Jake, antiguo anciano. Pero también significa espacio, puesto que se lo utiliza para designar a los planos cósmicos, el celestial, terrenal y subterráneo: Alaj, Aka y Manckhapacha. La Madre Tierra, pachamama. La partícula pacha pospuesta significa estar en su sitio, Pacha, como lugar, nayapacha, en mi lugar.
Sostenemos que se trata de una creencia cimentada en la convicción de la fe que sustenta la existencia de un ser sobrenatural, creador de la tierra, y que instaura un orden en el mismo y un culto que se tributa o sea la praxis dentro un ritual establecido.
El culto a la pachamama tiene lugar en la quebrada de humahuaca y en una vasta región andina en el mes de agosto, y generalmente el 1ero. de ese mes teniendo en cuenta que esa diosa es la dueña de las tierras, los animales, las flores, y de cuanto existe en la tierra, se siembre, roture o coseche, el hombre quebradeño le guarda una gran devoción y le brinda respeto, por que de ella depende su bienestar, sus alegrías, sus penas, sus sufrimientos; interviene en todos los actos de la vida y manda sobre todos los otros dioses y diosas y la mejor manera de agradecerle y de estrechar vínculos con ella es tributándole ofrendas, como un artificio de intermediación para conseguir la benevolencia de esta diosa, las prácticas más comunes en nuestra región consiste en darle de comer, beber y fumar y como así también establecer un lazo de comunicación a través del diálogo, de allí es casi necesario contarle los problemas y preocupaciones como así también agradecerle el agua para las plantas, las buenas cosechas, la salud de toda la familia y allegados. Por tratarse una ceremonia que merece respeto, en la mayoría de los casos participan los integrantes de las unidades domésticas, y en algunas ocasiones algún invitado especial. Es dable observar en actualidad un cambio significativo en las costumbres ceremoniales de ofrendar a la tierra, ya que las instituciones educativas y públicas, caso de la municipalidad de humahuaca, han optado por socializar y hacer pública esta ceremonia ancestral.
Generalmente, la ceremonia comienza unos días antes de la fecha indicada con la preparación de las comidas regionales o típicas (pelado del maíz con ceniza, las patas del ganado vacuno, la panza -el mondongo-, la quinua, el lavado del chuño*, etc. ) todo ello conforma la materia prima para la preparación de las comidas con las cuales van a ofrendar a la madre tierra, sumado a ello, chicha maní, de maíz, mistela, saratoga y otras.