Ritos y Costumbres

Vestigios de Cultura

Si se piensa en el paisaje cultural como la fusión armónica de la acción del hombre con la naturaleza, aún es posible maravillarse con las bondades del paisaje y con la magnífica obra del hombre en el transcurso del tiempo. Esto es factible, muy a pesar de las influencias de distinto tipo y de la expansión de los medios de comunicación, que para algunos casos en este campo, puede ser perjudicial.
En todo caso, la invitación es para agudizar la mirada y adentrarse un poco más de lo que comúnmente suele hacerse siguiendo los circuitos existentes en el paquete turístico actual. O tal vez sin alejarse de los mismos, con observar y explorar desde otra perspectiva se puede acceder a los bienes culturales intangibles conservados por la gente.
La Quebrada de Humahuaca como centro de recepción y cruce entre las zonas altas de la puna y las zonas bajas de valles y yungas, es depositaria de costumbres, tradiciones, ritos, variedades dialectales y supersticiones.
Siguiendo el camino recorrido por el hombre, de acuerdo al relato histórico, existen al menos cuatro circuitos entre puna, quebrada y valles-yungas. Circuitos vinculados al comercio, al intercambio y establecimiento de relaciones sociales.
Teniendo en cuenta esta perspectiva transversal, es posible conocer poblaciones, tal vez pequeñas, en algunos caso solo parajes cuya forma de vida se caracteriza por conservar más intacta la riqueza cultural, como formas de hacer y procedimientos.
- En los poblados rurales cercanos a El Aguilar, se puede conocer el trabajo con lana de oveja en la realización de prendas de vestir realizadas a mano o en telar a pie, además de utilitarios como: "manias", ondas y sogas.
- En Casillas y Pueblo Viejo, donde en el transcurso de los meses de abril y mayo se efectúan las ferias del trueque o cambalache. Allí confluyen y se concentra los pobladores de las zonas altas y bajas para intercambiar productos y materias primas que les servirán durante un año. Lo interesante en estos eventos es que todavía utilizan las medidas y elementos ancestrales de intercambio.
- En Santa Ana y Caspalá, los habitantes expresan sus creencias religiosas, a través de auténticas manifestaciones de fe, como la celebración de Santa Ana, con ritos cargados de simbolismo dejando de lado la faceta económica, tal vez más común en poblaciones más extensas y de mayor accesibilidad.
Los rastros del pasado como parte del patrimonio intangible son innumerables en la región.

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